Ríos que vuelven a vivir: lecciones de la recuperación fluvial urbana en el mundo
16 abril 2026
Redacción: agua.org.mx / Karina Bautista Tovar
Investigación: Valeria Tapia, estudiante de la Licenciatura en Economía en la Universidad Iberoamericana
Foto: Canva
Los ríos urbanos deberían ser fuentes de vida, identidad cultural y servicios. Sin embargo, en muchos casos, se han convertido en espacios abandonados, deteriorados, entubados, sin un espacio para poder transitar. El crecimiento sin planificación de las ciudades, la descarga de residuos líquidos domésticos e industriales, ha comprometido gravemente la calidad del agua y la función ecológica de estos cuerpos hídricos, generando consecuencias que van desde enfermedades hasta la pérdida irreversible de biodiversidad.[1]
Ante este panorama, la recuperación de ríos urbanos se ha convertido en uno de los desafíos ambientales más urgentes del siglo XXI. Cabe destacar, que los proyectos de restauración fluvial se diseñan con objetivos distintos, van desde recuperar la calidad del agua y restaurar hábitats acuáticos hasta crear espacios públicos, reducir riesgos de inundación o revitalizar corredores ecológicos urbanos. Ante esta diversidad de posibilidades surge la pregunta: ¿qué condiciones y estrategias hacen que los proyectos de recuperación de ríos urbanos sean verdaderamente efectivos?
Existen casos exitosos donde los ríos vuelven a fluir en las ciudades y la clave de su éxito se basa en que adoptan una mirada integral. Es decir, además de la intervención técnica, se considera el ecosistema en su conjunto, la participación ciudadana y el marco institucional.
La restauración fluvial tiene efectos positivos incluso en proyectos de pequeña escala, sin embargo, cuando las intervenciones abarcan tramos más extensos del río se abarcan procesos hidrológicos más amplios, los beneficios son aún más significativos. En la investigación de Muhar et al. (2016)[2] se analizaron veinte proyectos de restauración en ríos europeos y encontraron que todos generaron mejoras en algún indicador biológico, como son escarabajos, macrófitas y fauna terrestre asociada a los ríos.
Entre una de las técnicas que se utilizaron en estos ríos de Europa, fue la ampliación del cauce, conocida como “river widening”. Esta técnica tiene un mayor impacto ecológico en comparación con otras técnicas ya que el ensanchamiento del río tuvo efectos significativos sobre la diversidad de hábitats a escala macro, sobre la riqueza de escarabajos de ribera y sobre la composición de macrófitas. No obstante, es importante señalar que toda intervención debe responder a las características específicas de cada río, tipo de sustrato y presión del uso del suelo en la cuenca.
La implementación de marcos legales y políticas ambientales es un factor determinante para lograr resultados sostenidos en la recuperación de ríos urbanos. Da Silva et al. (2024)[3], identificaron que las intervenciones clasificadas como “efectivas” estuvieron frecuentemente asociadas a la aplicación de regulaciones como la Directiva Marco del Agua de la Unión Europea o la Ley de Aguas Limpias de Estados Unidos. Ríos como el Delaware, el St. Lawrence y varios cuerpos hídricos británicos mostraron mejoras sostenidas en calidad del agua y recuperación de especies sensibles a la contaminación tras décadas de aplicación de estas normativas, lo que sugiere que la legislación ambiental no solo es un instrumento formal, sino un motor real de transformación cuando se implementa con continuidad y rigor.
En Latinoamérica, la recuperación de ríos urbanos ha seguido una trayectoria distinta. Por ejemplo, de 65 casos de restauración fluvial donde destacan los ríos Bogotá, Medellín y Magdalena en Colombia, y el Rímac en Perú, se ha priorizado la creación del espacio público, corredores verdes y ciclovías sobre la ribera, más que la restauración ecológica. Esto refleja cómo las ciudades latinoamericanas perciben el río principalmente como un espacio público antes que, como un ecosistema degradado. [4]
El caso de la restauración del río Bogotá es una muestra de cómo la presión social y legal pueden marcar el rumbo de las ciudades. El “Megaproyecto del río Bogotá” fue impulsado por un fallo judicial que declaró responsables a 66 entidades nacionales y municipales por el deterioro ambiental del río, obligando a la implementación de un plan integral de 68.8 km que incluye tratamiento de aguas residuales, corredores ecológicos y reubicación de familias en zonas de riesgo.
El caso del río Rímac en Lima presentó motivos ligados a intereses de infraestructura vial. El proyecto “Vía Parque Rímac”, que incluía la construcción de un túnel bajo el lecho del río y la habilitación de parques lineales. Fue cancelado en 2015 y derivó en controversia, pues privó a la ciudad de espacios verdes prometidos. Este caso refleja que la sostenibilidad de los proyectos depende no solo de su diseño técnico, sino de la coherencia entre sus objetivos declarados, los intereses de las comunidades afectadas y la capacidad institucional de llevarlo a término.[5]
Además, para tener éxito en la restauración, no solo se debe pensar en el río, sino en toda la cuenca hidrográfica como unidad de gestión, porque los problemas que afectan a un río urbano frecuentemente se originan aguas arriba, en la cuenca.
El caso de Guangzhou, en China, es un ejemplo de cómo la recuperación exitosa requirió actuar sobre el ecosistema completo: el “Plan 10 del Agua” abordó simultáneamente la calidad del agua, las fuentes de contaminación industrial y doméstica, y la gestión del territorio circundante, logrando eliminar problemas de turbidez y olores en todos los ríos de la ciudad en solo cuatro años. Otro caso de éxito en Asia es el río Cheonggyecheon, en Corea del Sur donde se retiró una autopista de 16 metros de ancho que era infraestructura que genera contaminación y degradación ambiental. En 2003 el alcalde Lee Myung-Bak apostó por la restauración de 5.8 kilómetros del río y hoy en día el río es un espacio que mejoró el ambiente, la movilidad y el espacio público. [6]
Todos estos casos, permiten construir una visión realista sobre qué significa recuperar un río urbano. La evidencia indica que no existen fórmulas universales: los proyectos más efectivos son aquellos que adaptan sus objetivos e intervenciones al contexto específico del ecosistema, que cuentan con marcos legales sólidos y continuos, que actúan a escalas suficientemente amplias para contrarrestar presiones de la cuenca, y que logran articular voluntad política, participación ciudadana y recursos técnicos y financieros.
La recuperación de ríos urbanos va más allá del componente ambiental. Implica decisiones sobre el uso del suelo, la vivienda, la movilidad, la identidad cultural y la justicia territorial. Los proyectos que ignoran esta complejidad, o aquellos impulsados principalmente por intereses de infraestructura o con débil participación comunitaria, enfrentan mayores riesgos de fracaso o de generar conflictos sociales. Por ello, la colaboración entre academia, gobierno, comunidades y sector privado no es opcional, sino una condición para el éxito.
¿Qué podemos esperar de México?
La restauración de ríos urbano en México es posible, sin embargo, muy complicado. En ciudades como la Ciudad de México, los ríos que la atraviesan están entubados y usados como drenaje, por lo tanto, ahí empieza la complejidad. Pero no hay que perder las esperanzas, porque sí se están generando iniciativas para regresar los ríos a la ciudad como el que se impulsa desde la cuarta sección del Bosque de Chapultepec, donde se pretende rescatar 4.6 kilómetros un cauce que iniciará en Santa Fe y terminará en la presa de Tacubaya. Se espera inaugurar para el 2030. [7]
Referencias
[1] Da Silva, C. F., Pereira, E. A., Carvalho, M. A. R., Botero, W. G., & de Oliveira, L. C. (2024). Urban river recovery: a systematic review on the effectiveness of water clean-up programs. Environmental Science and Pollution Research.
[2] Muhar, S., Januschke, K., Kail, J., Poppe, M., Schmutz, S., Hering, D., & Buijse, A. D. (2016). Evaluating good-practice cases for river restoration across Europe: context, methodological framework, selected results and recommendations. Hydrobiologia, 769, 3–19.
[3] Da Silva, C. F., Pereira, E. A., Carvalho, M. A. R., Botero, W. G., & de Oliveira, L. C. (2024). Urban river recovery: a systematic review on the effectiveness of water clean-up programs. Environmental Science and Pollution Research.
[4] Mondragón-Monroy, R., & Honey-Rosés, J. (2016). Urban river restoration and planning in Latin America: A systematic review. Water Planning Lab, School of Community and Regional Planning, University of British Columbia.
[5] Mondragón-Monroy, R., & Honey-Rosés, J. (2016). Urban river restoration and planning in Latin America: A systematic review. Water Planning Lab, School of Community and Regional Planning, University of British Columbia.
[6] Chaga, B. (14 de abril de 2026). Una ciudad construida sobre cuerpos de agua: ¿puede la CDMX rescatar sus ríos para mejorar la calidad de aire? La Crónica.
[7] Aristegui noticias (02 de abril de 2026) Entrevista con Natasha Uren. Aristegui noticias Facebook.
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