Siguen explorando para llegar al Acuifero Guaraní en Dos de Mayo

07 abril 2015

 
Con 45 años de ejercicio, el tandilense se especializó en hidrogeología, habiéndose desempeñado en importantes obras ligadas a la hidroenergía, como las represas Yacyretá, Cabra Corral y El Chocón-Cerros Colorados.
“Existen varias ramas, por ejemplo, la geoquímica, y la aplicada a obras de ingeniería, a perforaciones profundas, como la que estamos haciendo acá en Dos de Mayo, llamada hidrogeología. Muchos geólogos se dedican al petróleo, otros a la minería, que en estos momentos tiene mucha demanda, especialmente entre los jóvenes. Es amplio el campo de la geología y yo me especialicé en diques.”

Un suelo complicado

Los estudios previos fueron realizados por la empresa Gajo Construcciones y Servicios Geológicos Mineros (Segemar), que depende del Ministerio de Economía de Nación.
Acerca de la obra actual, el profesional contó: “tenemos prevista una excavación de doscientos metros más. Obtenemos, así, muestras de todo el perfil geológico; esos se guardan en cajas y son una parte de los documentos de obra, que son muy importantes".
El profesional detalló que el muestreo se hace con la finalidad de saber qué se va obteniendo, además de que también puede utilizarse a futuro para estudios científicos, por parte de las universidades, profesionales o investigadores especializados. "Detectamos óxido de obre, aún no detectamos agua, para eso hay que entrar en el Acuífero Guaraní, que son arenas rojas que pasan a blancas y algo grises, y son las portadoras del agua termal. O sea, para encontrar el Acuífero Guaraní, tendremos que atravesar el basalto", indicó.
"Nuestra previsión es proseguir 200 metros más. Si no encontramos, se revé el estudio. Es difícil determinar. Hay estudios de geoeléctrica que, acá en Misiones, son bastante imprecisos, por la topografía del lugar, muy ondulada, y a veces los estudios no alcanzan una buena precisión para inferir la profundidad. Esto es como la minería o como el petróleo: usted sabe que llegó al petróleo cuando llegó. O sea, si le digo 'vamos a encontrar el Acuífero Guaraní a 1.333 metros, le miento. No hay forma", aclaró.
"Si se llega al acuífero, puede o no tener presión. En los acuíferos que me tocó perforar, ha habido gran presión, gran surgencia en algunos. Otros, donde la surgencia estaba a altura de boca de pozo, como en Curuzú Cuatiá, y otros fuera del Acuífero Guaraní, como Bahía Blanca, donde teníamos surgencia de siete kilos, que equivale a una columna de 70 metros de agua con 50 grados de temperatura. A los 900 metros, nada que ver aún con el Acuífero Guaraní. O sea, aquí, por la altura en que está Dos de Mayo, arriba de los 500 metros, la recarga que se produce en el sistema es como si fuera una gran palangana tapada de basalto", reflexionó. 
Angeleri destacó que "si usted tiene en casa un tanque que es el que recarga, la presión depende de la altura que tenga el tanque, En nuestro caso, depende de la zona donde se recarga el Acuífero Guaraní que podamos tener surgencia o no. Acá, si bien uno espera que tenga surgencia y mucha temperatura, por esta altura es posible que no tengamos una gran surgencia o que tengamos que sacar el agua por bombeo".
Los profesionales de Servicios Geológicos Mineros hicieron estudios geoeléctricos. La topografía de Misiones, según el geólogo, salvo contados lugares, no favorece la ejecución de este tipo de estudios, que exigen áreas planas, libres de cables de alta y media tensión que interfieran en los estudios.
 "Y acá es difícil que sea plano o recto. En la zona pampeana se puede perforar y en cualquier lado encontrar agua. No es que haya un cauce; es como una esponja empapada. Acá en Misiones, Corrientes, Paraguay, parte del sur de Brasil, abunda roca basáltica, esa roca morada-negra tiene agua pero por las fisuras, que es la que saca la gente de las chacras y muchos para el agua potable de los pueblos", sostuvo el profesional. 
"Esa es la roca por fisura que tenemos arriba. El Acuífero Guaraní, que está más abajo, tiene agua como si fuera una esponja embebida, son dos cosas distintas. El basalto está todo rajado, fisurado. Son capas de lava que con los años se van fusionando. Cuando llueve, almacena el agua, esta se retira, el agua ocupa las fisuras, y la gente que hace perforaciones chupa esa agua. Acá lo que buscamos son capas de arena. Son fisuras intercomunicadas. Si no llueve mucho tiempo, esto se va abajo. Tuvimos dos o tres casos de tierra sumida", comentó. 
"Acá, en la zona, las arenas afloran en San Ignacio, Paraguay. Esta arena está presente hasta San Juan Bautista de las Misiones, una cantera enorme. Se va hundiendo, cuando usted pincha acá, el nivel de surgencia se compensa con los proveedores de agua. En Dos de Mayo estamos arriba de las sierras, a 560 metros de altura. Este esquema no se explica. En Brasil, por ejemplo, zona de San Pablo, cerca de Curitiba, el Acuífero está mucho más cerca. Creo que estamos cerca del agua, pero llegar a esa zona no es cosa fácil”, indicó Angeleri.


07 de abril de 2015
Fuetne: Territorio Digital

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