Los mitos del cuidado del agua

02 marzo 2026 Agua

Redacción:  agua.org.mx / Karina Bautista-Fondo para la Comunicación y Educación Ambiental, A.C

Investigación: Fernanda Muraira, estudiante de la Licenciatura en Sustentabilidad Ambiental en la Universidad Iberoamericana

Fotografía: Canva

Te despiertas, te das un baño de cinco minutos, te lavas los dientes con la llave cerrada, reutilizas el agua de la regadera para regar tus plantas y sales con tu botella de agua reusable. Haces las cosas bien, inclusive conoces a otras personas que tienen los mismos hábitos que tú, pero el panorama de la crisis hídrica no cambia. ¿Qué es lo que está fallando?

La falla no reside en las acciones per se, sino en el enfoque. La crisis hídrica no puede explicarse únicamente por el consumo doméstico ni resolverse con acciones individuales, pues es el resultado de modelos de gestión extractivos y decisiones político-económicas sin una base sólida en la realidad territorial. A continuación, hablaremos acerca de algunos de los mitos más comunes sobre el cuidado del agua.

 

Mito 1: El origen del problema del agua es el desperdicio doméstico

Sin dudas el desperdicio doméstico no es una práctica benéfica para la crisis de agua. Sin embargo, muchas veces el desperdicio del agua en el sector doméstico inicia desde antes de que el agua llegue a las viviendas. De acuerdo con datos de El Colegio Nacional, en la Ciudad de México el 48% del agua suministrada se pierde en la red de drenaje por fugas. Además, el 26% de los habitantes no recibe la cantidad suficiente y el 15% no cuenta con el servicio diario[1].

Cuando asumimos que el desperdicio del agua es el causante de la crisis hídrica, damos por sentado que todos los hogares tienen el mismo acceso a cantidad y calidad del agua, lo cual borra las desigualdades sociales estructurales que existen en los territorios. El desperdicio, no solo en los hogares sino en todos los sectores de la sociedad, es una parte de la crisis hídrica, pero no lo es todo.

 

Mito 2: Si yo ahorro agua, ya estoy haciendo mi parte

Las acciones individuales como bañarse en 5 minutos, reutilizar el agua para regar y cerrar la llave del grifo cuando no se está usando son excelentes, pero no suficientes. ¿Por qué no? Primero, porque el consumo doméstico es tan solo una pequeña parte del pastel. De acuerdo con datos del INEGI de 2023, en México el 76% del agua se utiliza en la agricultura, ganadería y acuacultura, el 15% en el abastecimiento público (esto incluye el uso domiciliario), el 5% en la industria autoabastecida y el 4% en centrales termoeléctricas[2]. Es importante que tengamos un uso responsable del agua en nuestras casas, pero más importante aún es que exijamos políticas públicas que busquen regular el uso del agua en el sector agroindustrial.

 

Mito 3: Se está acabando el agua, porque no hay lluvias suficientes

La escasez del agua originada por la sequía es una parte importante de la crisis hídrica, sobre todo en un contexto de cambio climático que repercute en los patrones de lluvia a nivel global. Sin embargo, la sequía no es el único factor que influye en la escasez. Otros factores importantes que contribuyen a la disminución de las reservas de agua son la sobreexplotación de los mantos acuíferos, la mala gestión hídrica a nivel local y nacional, la urbanización acelerada y no planificada, la contaminación de las fuentes de agua y el uso intensivo dentro de la industria[3]. Además, se podría aumentar nuestras reservas con ayuda de tecnologías de tratamiento y reciclaje de agua, las cuales actualmente no han sido totalmente incorporadas.

 

Mito 4: Cuidar el agua sólo implica usar menos

Sin duda, usar menos agua en un contexto de seguridad hídrica es una buena idea. Por ejemplo, en la Ciudad de México el consumo promedio de agua es de 366 litros por persona al día, cuando lo recomendado por organismos internacionales es 100 litros[4]. Sería buena idea que los sectores que gozan de suministro diario en la ciudad y consumen más de 100 litros por persona al día reduzcan su consumo, pero inclusive dentro de la ciudad de México hay personas que no tienen acceso al agua de manera regular para quienes no tendría sentido reducir su consumo. Además, la cantidad de agua es solo una cara de la moneda, la otra es la calidad. Para tener un cuidado integral del agua, también se tiene que evitar la contaminación.

 

Hablar del problema del agua como una crisis estructural implica reconocer que su origen no parte de los individuos, sino de la forma en la que organizamos la producción, distribución y desecho del agua. Finalmente, las acciones individuales sirven para generar conciencia ambiental y reducir la presión local. Pero para afrontar la crisis hídrica de manera efectiva, debemos empezar a realizar acciones colectivas, participar creación de modelos de gestión hídrica sustentable y exigir planeación política con base en la realidad territorial.

 

Referencias

[1] El Colegio Nacional. (2024). En la Ciudad de México, 48% del agua suministrada se pierde en la red por fugas: Armando Rosales.

[2] INEGI. (2023). Cuéntame de México. Usa la estadística y la geografía para descubrir México.

[3] WWF. (S.F.) Sequías: Mitos sobre la Sequía.

[4] Greenpeace México. (2026). Agua para todos, agua para la vida.

Compartir

🏗️El fracking vuelve a aparecer en la agenda pública. Y los impactos en los ecosistemas y en salud nuevamente estám en discusión.

Pon a prueba tus conocimientos y descubre datos sobre este tema.
🎯 ¡Juega y aprende!

 Ir a la trivia