Saneamiento, tema esencial para el bienestar

El saneamiento consiste en proveer de instalaciones y servicios que permiten a las personas, eliminar la orina y las heces sin riesgos para su salud;   en este sentido se refiere al mantenimiento de buenas condiciones de higiene, el agua y la evacuación de aguas residuales[i].

Este concepto, se incorporó a la discusión internacional poco antes de 1990  cuando la cobertura de este servicio sólo alcanzaba al 54% de la población mundial; 2,438 millones de personas no tenían acceso a este servicio[ii].

A partir del 2010, el saneamiento junto con el acceso al agua potable, fue considerado como un derecho humano que los Estados miembros de las Naciones Unidas, deben garantizar a sus pobladores.

Toda persona tiene derecho al acceso, disposición y saneamiento de agua para consumo personal y doméstico en forma suficiente, salubre, aceptable y asequible.”

Para ser efectivo cualquier sistema de saneamiento, debe hacer pasar nuestros residuos, por el siguiente proceso[iii]:

  • Depósito; las heces y la orina deben quedar depositadas en escusados y almacenadas en fosas o contenedores herméticos, para evitar que entren en contacto con las personas y el medio ambiente.
  • Transporte; se refiere a la conducción de las heces y la orina, juntas o por separado a través de tuberías o servicios de vaciado de letrinas, hacia instalaciones para su tratamiento.
  • Tratamiento; las heces y la orina juntas o separadas, deben ser tratadas y convertidas en aguas residuales y deshechos depurados, para que al volver al medio ambiente no sean un riesgo para la salud pública.
  • Eliminación y reutilización; una vez tratadas correctamente, las heces se pueden reutilizar como combustible o fertilizante. Por otro lado, las aguas residuales tratadas pueden también ser reutilizadas, con fines distintos al consumo humano, como riego agrícola, riego de áreas verdes, uso industrial, sin que causen daño a las personas o el medio ambiente.

La cobertura en el saneamiento es el porcentaje de personas que acceden a tecnologías de saneamiento que les permiten eliminar higiénicamente las excretas y aguas residuales,  y tener un medio ambiente limpio y sano tanto en la vivienda como en las proximidades.

Si bien la conexión al drenaje y las alcantarillas públicas son el sistema preponderante en zonas urbanas, existen otros tipos de instalaciones de menor costo que permiten un saneamiento óptimo o mejorado a sus usuarios: conexión a sistemas sépticos; letrina de sifón; letrina de pozo sencilla o letrina de pozo con ventilación mejorada y saneamiento seco entre otros.

No obstante que ha habido avances a nivel mundial y que existen alternativas económicas que pueden implementarse para el saneamiento, los rezagos persisten [iv]:

  • El 80% de aguas residuales generadas por las actividades humanas no recibe ningún tratamiento y regresan al entorno contaminando ríos, lagos, suelos y mares.
  • Cerca del 60% de la población mundial, unos 4,500 millones de personas, no tiene retretes en sus viviendas o acceden a sistemas de saneamiento deficientes.
  • Cerca de 1,800 millones de personas beben agua que podría estar contaminada por heces.

Los sistemas de saneamiento inadecuados exponen a la población a enfermedades prevenibles de consecuencias que pueden llegar a la muerte, como el cólera, diarreas, la disentería, entre otros problemas de salud. De hecho, se ha probado que la mejora del saneamiento tiene efectos positivos significativos en la salud, tanto en el ámbito de los hogares, como a nivel de las comunidades.

A pesar de esfuerzos internacionales, aún es largo el camino por recorrer para mejorar la calidad de vida de millones de personas alrededor del planeta.

Un ejemplo de ello es el hecho de que desde el año 2013 la Asamblea General de Naciones Unidas designó el 19 de noviembre como el día mundial del retrete.

Anualmente unas 842,000 personas[v]  y  361,000 niños menores de cinco años fallecen a causa de enfermedades diarreicas, debidas a un saneamiento insuficiente, acceso insuficiente a agua salubre y  mala higiene de las manos.

El panorama en materia de saneamiento no es mejor para México. Por un lado la Comisión Nacional de Agua reporta una cobertura de saneamiento del 91.4%, mientras que la Organización Mundial de la Salud,  estimó en 2015 que 18.7 millones de personas (15%) en México no cuentan con escusado o algún sistema de saneamiento mejorado. Esto tiene consecuencias en la salud pública y a reserva de las diferencias en las cifras, es evidente que en ciertas regiones y para ciertos grupos socioeconómicos del país, todavía existen rezagos considerables[vi].

Muchas organizaciones de la sociedad civil trabajan principalmente en comunidades rurales de nuestro país brindando a las personas opciones que contribuyen a mejorar el saneamiento, la calidad del agua que consumen y  su salud. Sin embargo y a pesar de que hay alternativas de bajo costo, no es sencilla la adopción de estas tecnologías, debido a un concepto del desarrollo basado en una forma de vida urbana en dónde el alcantarillado y el drenaje son preponderantes.

Así, la implementación de políticas públicas que impulsen la adopción de alternativas sencillas, efectivas y de bajo costo, es un tema fundamental para reducir el rezago en la dotación de este servicio y la mejorar en la salud de las personas y los ecosistemas, sobre todo en zonas alejadas y de difícil acceso.

Por otro lado, el tratamiento de aguas residuales es también importante. En la medida que se traten las aguas, se reutilicen y se evite que sean vertidas directamente a los cuerpos de agua y los ecosistemas, será posible mejorar las condiciones y salud ambiental y por tanto también de las personas.

Finalmente a nivel individual podríamos,  guardar el agua en recipientes limpios y protegidos de la llegada de animales; hervir el agua antes del consumo para asegurar su inocuidad;  tener hábitos de higiene como el lavado de manos antes de comer y después de ir al baño y evitar el fecalismo al aire libre, entre otras acciones.

 

Referencias:

[i] Organización Mundial de la Salud. Saneamiento. En:http://www.who.int/topics/sanitation/es/ Consultado el 10 noviembre de 2017. [ii] Unicef y Organización mundial de la Salud (2015). Progresos en materia de saneamiento y agua potable:  Informe de actualización 2015 y evaluación del ODM. En: https://agua.org.mx/biblioteca/progresos-en-materia-de-saneamiento-y-agua-potable-informe-de-actualizacion-2015-y-evaluacion-del-odm/ .  [iii] Organización de las Naciones Unidas (2017) Día Mundial del Retrete. En: http://www.un.org/es/events/toiletday/ .  [iv] UNICEF y OMS (2015). Progresos en materia de saneamiento y agua potable. Informe de actualización 2015 y evaluación del ODM. En: https://agua.org.mx/biblioteca/progresos-en-materia-de-saneamiento-y-agua-potable-informe-de-actualizacion-2015-y-evaluacion-del-odm/ [v]  Responsabilidad Social Sanitaria y Sociosanitaria (2016). Más de 840,000 personas mueren en el mundo de diarrea por la insalubridad del agua. En: https://www.responsabilidadsociosanitaria.com/secciones/medio-ambiente/mas-de-840-personas-mueren-en-el-mundo-de-diarrea-por-la-insalubridad-del-agua-8397 Consultado el 10 noviembre de 2017. [vi] Fondo para la Comunicación y la Educación Ambiental A.C. y Cooperación Alemana para el Desarrollo Sustentable en México (2017). Agua en México. Un prontuario para la correcta toma de decisiones. En:https://agua.org.mx/biblioteca/agua-en-mexico-prontuario-la-correcta-toma-decisiones/ Consultado el 10 noviembre de 2017.

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