Separar los residuos hoy para tener ríos mañana
15 enero 2026
Redacción: agua.org.mx / Karina Bautista-Fondo para la Comunicación y Educación Ambiental, A.C.
Investigación: Fernanda Muraira, estudiante de la Licenciatura en Sustentabilidad Ambiental en la Universidad Iberoamericana
Foto: Canva
Actualmente, los residuos forman parte inevitable de la vida cotidiana. Están presentes en casi todas nuestras actividades y en prácticamente cualquier lugar. Aunque es posible modificar algunos hábitos para reducir su generación diaria, resulta difícil evitarlos por completo. Ante este contexto, surge una pregunta clave: ¿realmente sirve de algo separar los residuos?
Para responderla, es necesario comenzar por identificar el propósito de la separación. En este caso, la reflexión se centra en la utilidad de separar los residuos que se generan en un contexto urbano y su relación con la contaminación de los cuerpos de agua. La pregunta es clara: ¿en qué medida y hasta qué punto la separación de residuos en los hogares contribuye a la conservación de ríos, lagos y otros cuerpos de agua? A partir de aquí, es posible esbozar una primera respuesta.
En primer lugar, vale la pena recordar que el agua es un elemento que funge como conector del espacio geográfico, pues genera límites, ecosistemas e inclusive otorga una base para construir asentamientos humanos. Entonces, el agua no solo está presente en nuestras vidas en tanto que necesitamos tomarla para vivir, sino que también está presente como una red que une espacios y que atraviesa nuestras ciudades, ya sea en forma de ríos y cauces naturales o como parte de la red de drenaje. Bajo esta perspectiva, el agua es el medio perfecto sobre el cual nuestros residuos pueden viajar de un lugar a otro y pueden terminar contaminando el océano, aunque vivamos en lugares alejados de las playas.
Este es el principal argumento a favor de la separación de residuos. Cuando no se realiza de manera adecuada, los residuos terminan, de forma casi inevitable, contaminando las fuentes de agua de las que dependemos para satisfacer múltiples necesidades. Al llegar mezclados a los sistemas de manejo o disposición final, los tipos de contaminación que generan son diversos y provocan afectaciones graves en ríos, lagos y océanos.
Entre las principales formas de contaminación asociadas a una gestión inadecuada de los residuos se encuentran la contaminación por metales pesados; la alteración de las características organolépticas del agua, como el olor, el sabor y el color; la eutrofización causada por el exceso de materia orgánica, que reduce la disponibilidad de oxígeno y provoca la muerte de microorganismos; así como la contaminación microbiológica y la contaminación térmica[1].
La remediación de cuerpos de agua contaminados no solo implica una cantidad considerable de mano de obra y tiempo, sino también una inversión económica muy elevada. Un ejemplo de ello es el proyecto de restauración del río Lerma-Santiago, uno de los sistemas fluviales más extensos de México y, al mismo tiempo, uno de los más contaminados. Para el estado de Guanajuato, la inversión estimada asciende a aproximadamente 2 500 millones de pesos y, dado que el proyecto aún se encuentra en etapa de diagnóstico, no se tiene certeza sobre el tiempo que tomará su implementación.
Esto se debe a que restaurar un río no consiste únicamente en eliminar las fuentes de contaminación existentes, sino en realizar cambios estructurales que eviten que la contaminación vuelva a llegar en el futuro.
Ahora, para remediar cuerpos de agua afectados por la contaminación no solo se requiere una cantidad significativa de mano de obra y otra cantidad importante de tiempo, sino que se requiere una cantidad aún mayor de dinero. Tomemos el caso del proyecto de restauración del río Lerma-Santiago, uno de los sistemas fluviales más largos de México y uno de los más contaminados también. El costo estimado de la inversión es de aproximadamente 2,500 millones de pesos (para el estado de Guanajuato) [2] y, en tanto que el proyecto aún se encuentra en la etapa de diagnóstico, aún no se sabe con certeza cuánto tiempo tomará la implementación del proyecto. Y es que restaurar un río no es sólo eliminar la contaminación, sino hacer cambios estructurales para que la contaminación no vuelva a llegar.
Separar los residuos en casa de forma correcta implica hacerlo desde casa, para facilitar su recolección y su aprovechamiento eventual. En el marco del nuevo esquema de la Ciudad de México, esta práctica es ahora obligatoria y se define de la siguiente manera: a partir del 1 de enero de 2026, todas las personas, hogares, comercios y oficinas deben separar sus residuos domésticos en categorías claramente diferenciadas antes de depositarlos para su recolección.[3]
Cómo clasificar tus residuos en casa[4]
Para cumplir con el nuevo programa de separación de residuos de la CDMX, los residuos deben separarse, de la siguiente manera:
- Residuos orgánicos: restos de alimentos, cascarones de huevo, hojas o restos de jardinería y otros materiales biodegradables que pueden transformarse en composta. Pasan a recogerlo martes, jueves y sábado.
- Residuos inorgánicos reciclables: materiales que pueden reincorporarse a procesos de reciclaje como papel, cartón, vidrio, plásticos (PET, envases, etc.), metales y textiles. Pasan a recogerlo lunes, miércoles, viernes y domingo.
- Residuos inorgánicos no reciclables: desechos que no pueden reciclarse ni compostarse, como pañales, toallas sanitarias, bolsas de frituras, colillas de cigarro y otros residuos sanitarios. Se recogen los lunes, miércoles, viernes y domingo.
- Residuos de manejo especial y voluminosos: aparatos electrónicos, muebles, colchones y otros objetos que no deben colocarse con la basura común, sino entregarse en días específicos o puntos de recolección diferenciados. Se recogen únicamente los domingos.
Recomendaciones prácticas en casa
Instala contenedores o bolsas distintos para cada categoría de residuos y colócalos en un lugar accesible; si vives en edificio, mantenlos separados dentro de tu hogar y sácalos el día correspondiente del calendario de recolección.
Mantén los residuos limpios y secos: antes de depositarlos en la bolsa o contenedor, vacía envases y botellas y, de ser posible, aplástalos para reducir su volumen.
Comunica y coordina con los vecinos o con la administración de tu edificio si no hay contenedores diferenciados en tu condominio; la idea es que la separación comience dentro de cada vivienda y no solo al pie de la calle.
Separar los residuos en casa no es un gesto simbólico, sino una acción cotidiana con efectos reales sobre la salud de los cuerpos de agua. Cuando esta práctica se acompaña de sistemas públicos de manejo adecuados, se reduce la cantidad de residuos que termina en ríos, barrancas y drenajes urbanos. No obstante, la responsabilidad no debe recaer solo en los hogares: es indispensable exigir que las autoridades implementen de manera efectiva el nuevo programa de separación de residuos y garanticen la infraestructura necesaria para que funcione.
Separar los residuos hoy es ejercer corresponsabilidad y defender el derecho a ríos sanos mañana.
Referencias
[1] Castejón-Valdez, M., García-Ticllacuri, R., Washington, J., Rojas-Felipe, E., Mery, J. y Yaulilahua-Huacho, R. (Mayo 2023). Impacto Ambiental en el Río por Residuos Sólidos y Aguas Residuales.
[2] Castro, M. (23 de octubre de 2025). Guanajuato proyecta inversión de hasta 2 mil 500 millones de pesos para el saneamiento del Río Lerma-Santiago.
[3] Sedema, (03 de enero de 2026). Aclara tus dudas sobre la correcta separación de residuos en la Ciudad de México. SEDEMA
[4] El Financiero (03 de enero de 2026) ‘Basura Cero’ en CDMX: Así funcionará el nuevo calendario de recolección de residuos en 2026. El Financiero
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