El agua pasa a ser la nueva arma de guerra en Siria
Cerrando el sexto año del conflicto sirio, el agua se convierte en nueva arma de guerra. Cuatro millones de personas se han quedado sin una gota en Damasco después de que los canales del manantial que abastece al 70% de la capital siria fueran deliberadamente volados por los aires. La relativa calma que viven la mayoría de los frentes con la tregua en vigor se ve empañada por el desafío diario que supone acceder a unos servicios básicos convertidos en objetivos de guerra.

