Internacionales

Aguas subterráneas, la opción

19 junio 2017

15 de junio de 2017
Fuente: Crónica del Quindío

Estudio de Ingeominas desveló el potencial acuífero del Quindío, el que se convierte en una alternativa para afrontar la escasez del líquido. Una razón más para cuidar el medio ambiente.

Ya se sabía de la riqueza en fuentes hídricas que ostenta el Quindío, pero que el departamento está sobre ríos de aguas subterráneas, eso solo se ratificswó hace más de una semana, cuando el Servicio Geológico Colombiano, anteriormente Ingeominas, presentó los resultados del estudio realizado desde 2010 y que se llamó ‘Modelo Hidrológico del Sur del Eje Cafetero, para Quindío’.

La región cuenta con un abanico acuífero único en el país y sería una alternativa para abastecerse en el futuro cuando se registren bajas o escasez en las cuencas superficiales.

Fueron siete años de investigaciones que incluyen Quindío, Risaralda y Valle del Cauca, porque se comparte la ramificación de aguas. Patricia Rojas Sánchez, profesional especializada de la subdirección de la gestión ambiental de la CRQ, explicó que parte de las aguas subterráneas del Quindío ingresan por Risaralda, y que Quimbaya, La Tebaida, Montenegro, Filandia y Circasia son las municipalidades que más albergan agua, gracias a su condición geográfica. Los cordilleranos como Génova y Córdoba tienen un potencial de agua menor debido a que son zonas con rocas muy compactas casi imposibles de romper.

La noticia es alentadora, sin embargo no deja de generar preocupación entre los especialistas y los defensores del medio ambiente, porque si no se adelantan las estrategias apropiadas, el potencial se puede ver en peligro.

Luego del entusiasmo por los datos, es inaplazable que la entidad ambiental encamine sus esfuerzos a determinar cuál es el caudal de recargo que tienen los sistemas acuíferos y cuál es la oferta de agua subterránea del departamento.

El aprovechamiento de las aguas subterráneas debe estar regulado, vigilado y protegido por la autoridad. Se abre la exigencia para diseñar un plan de manejo, instrumento que permitirá administrar de manera coordinada y responsable el recurso; así como los análisis para purificar más el líquido y trabajar de la mano con las empresas prestadoras del servicio de acueducto.

No menos urgente es blindar a la región de actividades que terminen contaminando no solo las fuentes superficiales, sino ahora también las subterráneas. Es ella una nueva razón, que se une a los argumentos ya elevados por la sociedad para estar en contra de la exploración y explotación de la megaminería en el suelo quindiano.

Debemos contemplar las nefastas consecuencias que se vivieron con las obras del proyecto del túnel de La Línea, en las que por mal manejo por parte de los contratistas se contaminaron quebradas y fuentes de Calarcá. Aprender de la experiencia.

Se hizo necesario establecer mesas ambientales, sanciones y solo hace unos días, el mismo director de Invías, Carlos García, en una visita al megaproyecto, llamó la atención por otra irresponsabilidad, la mala disposición de lodos al borde de la quebrada La Bella.

No es oponernos porque sí al desarrollo y la consecución de recursos a través de las actividades megamineras, pues no desconocemos la actual situación económica y a lo que podría verse abocado el país si las multinacionales entablan procesos judiciales por incumplimiento contra de la nación, es tener conciencia ambiental y reclamar espacios para cotejar los beneficios y los perjuicios de unas acciones que claramente podrían atentar contra los recursos naturales más preciados que el oro y otros metales.

Debajo del verde paisaje, también corre agua, que podría verse contaminada por químicos provenientes de la explotación megaminera. Ese es el futuro más ‘rentable’ para el Quindío, o es mejor considerar otras opciones para armonizar regalías y vida. No es solo la inestabilidad e incertidumbre de las multinacionales, también son los miedos e inseguridad de los habitantes.

La discusión merece ir más allá de las consultas populares y requiere de la acción decidida de la comunidad y sus representantes, entre ellos gobernantes, congresistas, gremios y sociedad civil. Se aproxima la campaña. Que aquellos que vengan de otras latitudes a cautivar votos, en ejercicio a su derecho, se comprometan con el departamento y su gente. Estamos hablando de lo más preciado: el agua y la vida.

Compartir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *