Una investigación basada en mediciones por satélite de la NASA aporta nuevos y esclarecedores datos sobre lo que les ocurre a la lluvia y a la nieve que caen sobre la tierra, cuánta de esa precipitación va a parar a ríos, lagos y acuíferos, cuánto es utilizado por las plantas, y cuánto simplemente se evapora. Entre los nuevos descubrimientos destaca que vegetales de todo el mundo utilizan menos agua que lo que habían indicado estudios previos, y que la mayor parte del agua dulce pasa más rápidamente a través del suelo que lo que se suponía antes, con menos exposición a los nutrientes y contaminantes contenidos ahí.