Caracas saca débil paraguas ante nuevas lluvias
“El río reclama su cauce, ha llegado hasta aquí”, dice Ana Polanco mientras se esfuerza para llevar la mano muy arriba de su cabeza en la pequeña casa de latón que habita con sus hijos en El Hueco, una de las barriadas del este de la capital venezolana asediadas por el sucio y engañosamente calmo río Guaire.

