Internacionales

Conoce a los barrenderos del mar (y tú puedes ser uno de ellos)

18 septiembre 2017

14 de septiembre de 2017
Fuente: El País
Nota: Jaime Ripa

El océano es gigantesco. También lo son las cifras y hechos que hablan de su salud: hay cien veces más basura en el mar que hace medio siglo; en 2050 las aguas estarán más pobladas de plásticos que de peces; el 70% de las aves marítimas ha desaparecido en los últimos 60 años; unas trescientas especies están amenazas por la contaminación… Aquí, cuatro proyectos basados en la solidaridad, el ingenio y la colaboración ciudadana que luchan, dentro de sus posibilidades, por mantener limpia y sana la casa acuática de millones y millones de seres vivos.

El mayor mapa de basura sumergida (y su app)

Cuando hablamos de basura marina solo vemos la punta del iceberg: aproximadamente el 80% de ella está sumergida, varada en el lecho marino y en lento proceso de desintegración. Son datos de Project Aware, una organización que lleva 25 años trabajando con buceadores por el cuidado del océano, y que en 2011 comenzó a elaborar un mapa colaborativo con los avistamientos de desechos (y su extracción) que ciudadanos de todo el mundo reportaban en su web. Un proceso, según Domino Albert, responsable de comunicación, algo farragoso: “Los buceadores tenían que apuntar lo que sacaban y luego, delante del ordenador, pasarlo todo a un formulario”, explica. “Cada vez recibíamos más peticiones para crear una herramienta rápida con la que alimentar el mapa justo después de la inmersión”. Por ello han lanzado Dive Against Debris App, una aplicación encaminada a que los buzos den cuenta in situ de lo que hallen en las aguas y alimenten así el mapa de estos residuos. “Hay una inmensa cantidad de basura en el lecho marino y no hay casi información sobre ella”, dice Albert.

La app, disponible en Android e iOS, permite reportar la tipología de los desechos, el número de piezas (un zapato, dos botellas), las coordenadas del hallazgo y posibles animales atrapados en algún material. “Cuando envías el cuestionario, este pasa por un proceso de revisión y calidad para asegurar que la información es precisa, consistente y que tiene todos los elementos que necesitamos”, detalla Albert. El avistamiento se añadirá al mapamundi interactivo de Project Aware, una base de datos de libre uso que ubica todas las aportaciones de basura realizadas desde 2011, las áreas de inmersión libres de contaminación y los puntos donde se han encontrado criaturas enganchadas. Con cerca de 900.000 piezas de basura encontradas y extraídas y unos 4.400 reportes hasta la fecha, Albert cree el enriquecimiento del mapa se volverá exponencial con el lanzamiento de la app.

Captura del Dive Against Debris Map de Project AWARE. Imagen: tomada de El País

El proyecto cuenta también con Adopt a Dive Site, una iniciativa reciente en la que varios centros de buceo, también visibles en el mapa, envían información mensual de la misma zona. “Así empezaremos a identificar patrones y ver qué cambios se están produciendo”, explica Albert. “Esto es importante porque un sitio de buceo limpio en septiembre no tiene por qué estarlo en agosto, y eso nos hace preguntarnos por qué y querer hallar las causas”.

Papeleras que atrapan los desechos por arte de magia

El australiano Andrew Turton trabajó años en el mundo de las regatas. Y siempre le sorprendía la suciedad que inundaba las aguas del puerto cuando le tocaba limpiar el casco de las embarcaciones. Su compatriota Peter Ceglinski, en paralelo, se enfrentaba a una paradoja: le molestaba la basura con la que se tropezaba en sus sesiones de surf pero, a su vez, él mismo trabajaba en una empresa que contribuía a la proliferación de estos tóxicos estorbos. “Turton se hizo una pregunta: ‘¿Si hay papeleras en las calles, por qué no también en los puertos?'”, cuenta Sergio Halpern, el cuarto socio actual Seabin, una empresa que ha desarrollado un dispositivo para aguas portuarias que atrapa la basura mediante un sencillo sistema mecánico. El invento está causando sensación: acaban de obtener 350.000 euros del programa Booking Booster por su aportación como startup al fomento del turismo sostenible y empezarán a comercializar el primer modelo de manera inmediata.

¿Cómo funciona este imán de desechos? “En esencia es ‘un cubo dentro de un cubo’ donde se coloca una bomba de agua en el fondo que hace circular el agua superficial”, explica Halpern. “En el interior del cubo hay una malla que atrapa la basura flotante antes de que el agua sea expulsada por la bomba”. De esta manera, plástico, madera y cristal quedan atrapados en el interior. También, gracias a un segundo filtro, el aceite y gasolina no retornan al mar.

Seabin, proyecto que nació, como muchos otros, con un prototipo inicial financiado vía crowdfunding, está pensado para aguas acotadas. Sus fundadores estiman que cada aparato puede atrapar media tonelada de basura al año. La principal innovación, amplía Halpern, es “un sistema para equilibrar el flujo cuando hay movimiento de aguas causado por el viento, el pantalán donde esté instalada la papelera o los barcos, entre otros factores”. La tecnología, sin embargo, es “una muleta” para el problema de fondo: “No podemos confiar en que la tecnología solucione todos nuestros problemas como si de magia se tratara. Somos nosotros los que hacemos uso de ella y podemos utilizarla para bien o para mal”.

Una semana peinando las playas y el mar

Un ejercicio de colaboración y ciencia ciudadana para preservar la biodiversidad marina. Es lo que propone un 1m2 por las playas y los mares, una serie de batidas de recogida de basura promovidas por SEO/Birdlife y Ecoembes que tendrá lugar entre el 29 de septiembre y el 8 de octubre en 47 puntos de 22 provincias costeras de la Península. En ellas participarán, al menos, unas 1.200 personas, todas con la voluntad de paliar la intoxicación del entorno, una amenaza que para 2050 hará peligrar al 99% de las aves. “Hay muy pocos datos de residuos en las playas y sus aguas. De los aproximadamente 3.200 arenales que existen solo tenemos información de 27”, explica Sara Güemes, coordinadora del proyecto. “Y para poder ejecutar acciones de sensibilización precisas necesitamos saber dónde está el origen de nuestros males, por así decirlo”.

Con el fin de acumular la máxima información posible, los voluntarios se servirán de la app de la Plataforma MARNOBA, una asociación dedicada a la caracterización de residuos marinos, para registrar con método lo que vayan recabando. Después la información será integrada en la base de datos del Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente. “Así podremos empezar a establecer algunos criterios y definir con precisión la problemática de cada entorno”, señala Güemes, que indica que esta acción, englobada en el proyecto LIBERA, se replicará próximamente en otros ecosistemas específicos.

A la convocatoria, abierta hasta el próximo día 22, se han apuntado, por el momento, 56 colectivos, entre ellos universidades (Vigo y Valencia), asociaciones verdes como Terramar y Ecovigilantes, deportivas como la Federación Española de Actividades Subacuáticas y grupos vecinales.

El brazalete que vale medio kilo de residuos menos

Un brazalete hecho de botellas de plástico y cristal recicladas con el poder de sacar a distancia medio kilo de basura del océano. Es una de las recientes y más populares acciones de 4Ocean, una iniciativa para la limpieza de las aguas nacida de Alex Schulze y Andrew Cooper, dos surfistas que compartían la pasión por el mar y que empezaron a organizar pequeñas limpiezas en el área de Florida (Estados Unidos) a comienzos de año. Hasta el momento les ha ido bien: 4Ocean ha retirado unas 40 toneladas de residuos en mares y playas de Estados Unidos, ha impulsado limpiezas en aguas de Bahamas, Haití o Filipinas y cuenta ya con 34 trabajadores en plantilla.

4Ocean, además, tiene a su servicio siete capitanes a tiempo completo que salen a diario a recoger plásticos con sus embarcaciones, según contaba su cofundador Alex Schulze en una entrevista reciente en una televisión local. La organización, contactada por EL PAÍS, ha explicado que ahora se encuentra trabajando en la recuperación de la zona tras el paso del huracán Irma. Su brazalete, que cuesta 20 dólares y se puede pedir online, ya ha recibido cerca de 10.000 reseñas. 4Ocean acaba de lanzar una edición limitada del producto, llamada Shark Conservation Bracelet, que destina un 10% de su precio a la protección de los tiburones.

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