Época de huracanes en México: realidad y retos

30 junio 2015

De acuerdo con la Comisión Nacional del Agua (Conagua) las precipitaciones en 2013 fueron superiores en 21% a las que ocurrieron entre 1971 y 2000. Además, un documento recientemente elaborado por el Instituto Belisario Domínguez del Senado de la República recuerda que la combinación de fuertes lluvias, desbordamiento de ríos y lagunas, falta de desagües suficientes y acumulación de basura contribuye a generar inundaciones que afectan actividades productivas, como la agricultura, la ganadería y la industria, así como a provocar perjuicios a la salud y daños a la propiedad de la población.

Cita el documento que según el Subsistema de Información sobre Riesgos, Peligros y Vulnerabilidad, del Centro Nacional para la Prevención de Desastres (Cenapred) y la Secretaría de Gobernación, los ciclones más dañinos en términos de pérdidas humanas han sido Gilberto, con 255, en 1988; Pauline, con 250, en 1997; e Ismael, con 150, en 1995.

Conagua clasifica a dos terceras partes del territorio nacional como áridas o semiáridas, y al sureste como húmedo. El mayor volumen de precipitaciones ocurre en Tabasco, Chiapas, Morelos, Colima y Veracruz. Las entidades con menor cantidad de lluvia son Chihuahua, Durango, Coahuila, Baja California Sur y Baja California.

En México existen varios instrumentos destinados a identificar y prevenir los riesgos provocados por huracanes e inundaciones. Conagua, por ejemplo, cuenta con un atlas digital del agua a nivel nacional, que coadyuva a prevenir peligros para la población y daños materiales al identificar dónde se requiere infraestructura de protección y coordinación institucional. Por su parte, el Sistema Nacional de Protección Civil, de la Secretaría de Gobernación, tiene la responsabilidad de "ofrecer prevención, auxilio y recuperación frente a desastres". Además, los gobiernos de las entidades federativas cuentan con sistemas de protección civil.

La población también tiene efectos sobre las condiciones de seguridad frente a los riesgos causados por inundaciones, por ejemplo al arrojar basura a las calles -que tapa drenajes y desagües-, y al observar o no las recomendaciones de los sistemas de protección civil frente a situaciones de peligro. El gobierno del Distrito Federal, cita el documento del Belisario Domínguez, calcula que la mitad de los encharcamientos e inundaciones en la demarcación podrían evitarse si las personas evitaran arrojar deshechos en las calles.

El Poder Legislativo también ha trabajado en buscar soluciones y proteger a la población frente a las inundaciones. Durante la LXII Legislatura se han presentado cuatro iniciativas en la materia; dos de ellas están en análisis en la Cámara de Diputados (como cámara de origen), una en el Senado (también como cámara de origen) y la última ya fue aprobada por la Cámara de Diputados y pasó a la de Senadores para su revisión

Las iniciativas buscan ampliar la coordinación institucional en la prevención y atención de desastres, reducir los períodos para la declaración de ausencia y muerte de personas en zonas en desastres, y elevar las sanciones para quienes provoquen incendios, inundaciones y explosiones, en particular si lo hacen como medida de ataque contra poblaciones vulnerables, grupos étnicos y, en general, cualquiera que lo haga como resultado de discriminación.

Todas las iniciativas y las medidas de protección civil requieren de la participación activa de la población, para su propio bienestar. Nosotros y nuestras familias, así como nuestras ciudades y comunidades, estaremos más seguros si evitamos, todos, arrojar basura en la calles; si usamos, en la medida de lo posible, materiales y productos biodegradables; si ponemos nuestro granito de arena para disminuir nuestra contribución al cambio climático, que está aumentando las precipitaciones pluviales e inundaciones: caminemos más, usemos menos los vehículos automotores (porque lanzan gases con efecto invernadero (¡ello, además, mejorará nuestra salud, al ejercitarnos!). Finalmente, estemos atentos y seamos responsables frente a las recomendaciones de las autoridades de protección civil. ¡Es por tu vida la de tu familia!


29 de junio de 2015
Fuente: El Sol de México
Nota de Daniel Ávila Ruiz*

* Senador por Yucatán. Secretario de las comisiones de Juventud y Deporte, de Relaciones Exteriores Asia-Pacífico y del Instituto Belisario Domínguez; integrante de las comisiones de Turismo, Reforma Agraria y Bicamaral del Canal del Congreso.

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