Agua enturbiada para San Luis
El agua es un derecho humano, por supuesto. Pero desde hace unos años las compañías refresqueras promueven su comercialización, como si fuera una mercancía, frente a la inacción de las autoridades en proveerla de calidad suficiente para ser bebida. Todavía hace unos años se recomendaba hervirla, se le desinfectaba, o se bebía directo de la llave. A partir de esta generación se la consume casi de forma exclusiva sólo cuando viene embotellada. Desde que se convirtió en negocio se intensificó la exclusión de quienes no acceden a ella por servicio público.

