Científicos de la Universidad de Castilla-La Mancha, en conjunto con la NASA, han publicado los resultados de una investigación en la que se demuestra que la actividad humana ha influido de manera "decisiva" en la modificación de los ciclos de la lluvia en el mundo. El decano de la Facultad de Ciencias Ambientales y Bioquímica, Francisco J. Tapiador, ha liderado el estudio que ha demostrado que son las emisiones de gases de efecto invernadero las que modifican los ciclos largos de clima, es decir los interanuales, y, por tanto, la lluvia que caerá en un sitio determinado. Para el estudio se han utilizado 20 modelos globales de clima para cuantificar el cambio en los patrones.