Urge UNAM a Tabasco a mejorar obras hídricas

20 octubre 2010

Es necesario construir una nueva red de diques, canales y presas en la entidad, ya que se corre el riesgo de sufrir inundaciones como las de 2007, originadas por el escurrimiento del Grijalva, indica el documento.

20 de octubre de 2010

Fuente: Milenio

Por Víctor Hugo Michel

Las afectaciones de hace tres años representaron pérdidas económicas equivalentes a 29.3% del PIB estatal. Foto:Luis López/ NTMX

A menos de que se emprendan acciones urgentes y se construya una nueva red de diques, bordes, presas y canales en Tabasco, Villahermosa corre el riesgo de quedar nuevamente sumergida catastróficamente bajo las aguas del río Grijalva, alertó la Universidad Nacional Autónoma de México.

A casi exactamente tres años de las inundaciones que devastaron Villahermosa en el otoño de 2007 y anegaron hasta 70 por ciento del territorio de Tabasco, la Facultad de Economía de la UNAM entregó al Poder Ejecutivo un informe pormenorizado sobre las causas del desastre y los riesgos que penden sobre la entidad y su capital ante el cambio climático y las cada vez más frecuentes lluvias extremas.

En poder de MILENIO, el informe asienta: “Hoy en día, a pesar de que el escurrimiento del río Grijalva está prácticamente controlado antes de entrar en la zona de la llanura (…) el peligro de inundación en la ciudad de Villahermosa, así como en otras zonas urbanas y rurales en el estado de Tabasco, es latente, debido a los escurrimientos de las lluvias provenientes de las zonas altas del estado de Chiapas”.

De más de 165 cuartillas, el reporte de la Facultad de Economía recomienda emprender cuanto antes y durante los próximos tres años un programa de megaobras —de casi 5 mil 500 millones de pesos—, con miras a reducir el peligro de que Villahermosa quede bajo agua en futuras inundaciones.

Entregado a la Comisión Nacional del Agua a principios de este mes en el marco de un convenio entre la UNAM y el Ejecutivo federal, el reporte advierte directamente: “Una inundación como la de 2007 volverá a ocurrir en el futuro. Pero lo peor de su impacto puede ser evitado con la infraestructura adecuada.

La idea, según se desprende del documento, es alterar el ambiente en Tabasco, al ser desviados los flujos excesivos de agua, producto de lluvias atípicas y temporales hacia un sistema de seis lagunas como los Zapotes, El Vigía, San Julián, Playa la Poza, Sabana Nueva, San Román y El Pajaral hasta desembocar en los pantanos de Centla.

Pero la megaobra incluye un costo humano. Al menos seis comunidades tendrán que ser sacrificadas, pues quedarán en el camino de los nuevos caudales de agua.

“Las localidades que estarían en mayor riesgo y que es necesario reubicar son: Aztlán primera sección (majagual), Barranca y Guanal (sección Tintillon), Barrancas y Guanal Sección López Portillo y Aztlán 1ra. Sección (la Piedad)”, se indica en la investigación universitaria, en la que se deja en claro que la infraestructura actual, como quedó demostrado hace tres años, simplemente no es suficiente para proteger a una ciudad de dos millones de habitantes como Villahermosa.

“No obstante los grandes recursos y esfuerzos canalizados para reducir los riesgos latentes ante condiciones hidrometeorológicas extremas, el alto riesgo sigue presente”, sentenció la Universidad.

Afectación económica

En términos exactos, la UNAM estimó que el proyecto de construcción quedará fijado en 5 mil millones 483 mil pesos, una cifra que la ubicaría como la segunda obra de infraestructura más cara en los últimos 10 años.

La Facultad de Economía precisó que si bien será necesario gastar miles de millones de pesos en defensa de Villahermosa, el costo es muy bajo si se le compara con lo que podría costar una nueva inundación.

“Los daños potenciales en una situación sin proyecto optimizada se calculan en 14 mil 444.3 mdp”.

La UNAM también se dio a la tarea de determinar las causas detrás del desastre de 2007 y descubrió que en buena medida son humanas; inundación se debió a detalles tan nimios como la apertura de vialidades en los diques que debían proteger la ciudad y a retrasos burocráticos en la construcción de obras contempladas en el Plan Integral de Protección contra Inundaciones (PICI) de 2003.

“Las principales razones por las cuales lo realizado por el PICI no logró contener los efectos de las condiciones extremas ocurridas en 2007 consistieron básicamente en que, de las estructuras de control, bordos, lagunas de inundación y otras que fueron propuestas, sólo la obra de control del Carrizal estaba en construcción cuando ocurrió el evento meteorológico; a muchos bordos que se habían concluido les habían sido abiertos corte o ventanas, otros no se habían terminado y algunos más no se habían iniciado, como en el caso de las obras de control de los ríos Pichucalco y de la Sierra”, se expone.

La Facultad de Economía asentó además que, con daños estimados en 3 mil 100 millones de dólares, la destrucción sufrida por Tabasco en 2007 es, oficialmente, el cuarto desastre natural más costoso de la historia de México, por detrás de los daños causados por los sismos de 1985 en la Ciudad de México y los efectos acumulados por los huracanes Wilma y Stan en 2005, que afectaron a siete estados del sur-sureste de la República Mexicana y costaron al país 3 mil 800 millones de dólares.

“Los eventos meteorológicos extremos de finales de octubre y los primeros días de noviembre de 2007 en la cuenca de los ríos Grijalva y Usumacinta dejaron daños y pérdidas por 36 mil 486.7 millones de pesos; de ese valor, 17 mil 468.6 millones de pesos se dieron en la Planicie, donde se ubica la Zona Metropolitana de Villahermosa”, subrayó.

Y se añade: “Los daños y las pérdidas causadas por el desastre fueron cuantiosos. El impacto del desastre representó 29.3 por ciento del producto interno bruto estatal para 2007; no hay registros en México de un desastre que haya comprometido una porción tan grande de una economía local”.

Claves

Sugerencias

• La Universidad Nacional sugiere construir una cortina de control sobre el río Carrizal.

• Edificar un dique en el malecón y el rastro en la ciudad de Balancán, en la margen derecha del río Usumacinta.

• Desazolvar el río Samaria, en los municipios de Cárdenas, Jalpa, Méndez, Cunduacán y Nacajuca.

• Sobreelevar el bordo izquierdo del río Samaria en Oxiacaque.

• Rehabilitar y modernizar las compuertas de los diques.

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