El reciclaje de la ropa que ya no queremos
Detrás de una camiseta hay entre 2.000 y 2.900 litros de agua. Es la cantidad necesaria para cultivar y procesar el algodón para confeccionarla. A la mezcla hay que añadirle una buena dosis de pesticidas y la emisión de partículas contaminantes a la atmósferaque acarrea el transporte de la prenda desde los lejanos países en los que se suele confeccionar. ¿Cuál es su expectativa de vida? Tres años… de media. La atracción de los consumidores occidentales por la moda rápida, alentada por una incombustible maquinaria de fabricación barata en China y otros países, se ha traducido en un incremento cada vez mayor de la cantidad de prendas que se compran y que, tras pasar un tiempo olvidadas en el fondo del armario, acaban en la basura.

