Aprender a vivir con tres horas de agua
En algunos barrios de Osasco, el quinto municipio de São Paulo en población, el sol ha dejado de marcar el comienzo del día de sus vecinos. La jornada comienza aquí de madrugada, aún de noche, con los primeros ruidos del agua corriendo por las tuberías. En casa de Janaina Dias, de 28 años, el trajín de lavadoras, platos, higiene personal y de casa empieza a las tres y media de la mañana y se extiende hasta las seis, las únicas horas al día en las que en esta vivienda y su barrio tienen suministro.

