Poco ha importado que la cuatricentenaria ciudad de Huetamo se encuentre ubicada entre los lechos de cuatro arroyos, el Urapa, Cutzio, Cahuaro y Pirinda, ni que sus contornos estén bañados por tres cuencas, la del Balsas, Cutzamala y Carácuaro, pues de cualquier manera el nivel del agua acostumbrado en los últimos decenios se logró mantener firme, a tal grado de que sólo bastaba rascar el subsuelo para encontrar agua en Huetamo, pero de ese idílico valle húmedo de Tierra Caliente sólo queda el recuerdo y acosada la región por la falta de lluvias de los últimos años.