Radar Latinoamericano: Démosle cara al mar
La expansión de Europa es inexplicable sin los mares: el Mediterráneo, el mar del Norte, el Cantábrico y, naturalmente, el Océano Atlántico. Pero la historia no es tersa. La escritora Dana Sobel relata espléndidamente, en su libro “Longitude”, cómo la necesidad de llevar el tiempo exacto en altamar fue el problema más urgente de la ciencia de la Ilustración, al punto de que el gobierno británico estableció un premio sin precedentes para su solución[1].

