Agónico fin de Chapala: lo que queda del lago
Cada mañana Ricardo Montes sale a trabajar al malecón del lago de Chapala. Opera una lancha turística. Hay días que bajo el sol sólo ve pasar las horas, sin que ningún turista se anime a dar un paseo. Pero los domingos siempre hay alguien que se decida a navegar por el mermado embalse. Dice que muchas veces, cuando ofrece los recorridos, recibe burlas: Pero si ni hay agua…

