Por la contaminación, 3 de cada 10 playas de Brasil no están aptas para bañarse
Paradisíacas. Como mínimo, así pueden describirse muchas playas brasileñas, esas que en las fotos se ven con arenas finas y un mar calmo de color turquesa, una invitación a pasar horas haciendo la plancha y luego tirarse en la reposera a tomar una cerveza helada. Pero ya lo dice el refrán: no es todo oro lo que reluce. Y un informe que se acaba de difundir en el país vecino alerta que el 58% de las playas de Brasil presentan algún grado de contaminación que pone en peligro la salud de los millones de turistas que la frecuentan cada año.

